¿Está perdiendo la memoria? Aquí algunos consejos

Si alguna vez ha entrado en una habitación y se ha preguntado por qué ha entrado allí o ha perdido el hilo de sus pensamientos en mitad de una frase, podría ser el momento de empezar a considerar cómo su estilo de vida está contribuyendo a los "momentos senior".

Deterioro del cerebro

Es habitual que el cerebro se deteriore con la edad, pero puedes realizar algunas tareas básicas para mantenerlo aún más alerta. Nada más levantarse de la cama, el día se acelera a toda velocidad. Cada mañana te apresuras a prepararte para el trabajo, a llevar a los niños al colegio o a ir deprisa a la oficina para ponerte a trabajar. Quién puede culparte por olvidar si has sacado la comida para tu perro o si has encendido la alarma de casa esa mañana.

Al estar superocupado todo el tiempo y tener diferentes tareas que compiten por tu atención, puede ser difícil concentrarse en el trabajo que tienes entre manos. Planifica tu día o tu semana con antelación para sentirte más organizado. Utiliza un diario para programar las citas y así no tendrás que almacenar datos en tu cabeza. Al final del día, haz una "purga cerebral" y anota todo lo que tengas que hacer o recordar.

Autogestión

Con una mayor "autogestión" en lugar de "gestión del tiempo", puede empezar a sentirse menos agobiado y con más control, lo que provocará menos olvidos. Al despertarse, beba un gran vaso de agua. Como el cerebro está formado por 80% de agua, es vital reponerla después de dormir y combatir cualquier deshidratación. Acuérdate de ingerir 2 litros de agua durante el día para ayudar a mantenerte despierto también. Un poco de estrés es bueno para ti y para tu cerebro para mantenerte concentrado y agudo, pero demasiado estrés no es bueno para tu memoria. El estrés afecta a tu capacidad de pensar con claridad y puede provocar una sustancia química en el cerebro llamada glutamato que inunda la mente y hace que el componente de la memoria de tu cerebro (hipocampo) se reduzca.

Aprender a relajarse

Se necesita una merecida descarga de presión para recuperar la memoria y volver a la pista. Empieza a hacer ejercicio con regularidad, aprende a meditar o tómate más tiempo para ti mismo para desconectar y aliviar el estrés. Cada persona tiene diferentes formas de sentirse relajada, así que experimenta para descubrir qué es lo que te funciona. Asegúrate de incluir algunas acciones específicas para tu mente para desconectar. Acurrúcate con un crucigrama, o aprende una nueva habilidad como tejer (¡ya no es sólo para abuelas!) o un deporte.

Comer sano

La nutrición desempeña un papel importante en el mantenimiento de la mente de forma óptima. Los niveles bajos de glucosa en sangre provocados por la ingesta de alimentos inadecuados causan estragos en los niveles de concentración. Intente comer cada 3-4 horas y consuma alimentos ricos en fibra, bajos en grasa, variedades de verduras y frutas y carbohidratos de liberación lenta. Evita los "estimulantes" rápidos como el café, el alcohol o el chocolate, ya que provocarán una rápida caída de tus niveles de energía y, por tanto, de tu concentración. Consume alimentos ricos en omega-3, como el pescado, los huevos y los frutos secos, ya que ayudan a la función cerebral y pueden disminuir el riesgo de Alzheimer.

Dormir bien

La falta de sueño puede causar estragos en su energía, niveles de concentración y memoria en general. Se ha descubierto que su mente almacena los recuerdos del día mientras duerme. Por eso, escatimar en el sueño puede afectar a tu capacidad de recordar los acontecimientos. Empieza a relajarte con regularidad. Procure dormir entre 7 y 8 horas cada noche. Haga del sueño una prioridad. Deje de trabajar o de ver la televisión, al menos 1-2 horas antes de acostarse. Inicie un ritual antes de acostarse que alerte a su cuerpo de que se está preparando para dormir. El ejercicio también puede ser crucial para mejorar el sueño y su mente. Al hacer ejercicio, tu mente se rejuvenece por la descarga de más oxígeno, nutrientes y la hormona del bienestar, la serotonina. Dormirás mejor con el ejercicio regular. Procura hacer ejercicio al menos 3 horas antes de acostarte, para que no acabe estimulándote en exceso.

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