¿Cuáles son los signos de la depresión femenina?

La depresión en las mujeres es mucho más frecuente que en los hombres. Las mujeres tienen casi el doble de probabilidades de sufrir depresión que el sexo opuesto, y hay momentos concretos de la vida en los que el riesgo es mayor. Los momentos de máximo riesgo en la vida de una mujer son la pubertad, la menopausia y el embarazo, todos ellos momentos en los que se produce una alteración importante de sus niveles hormonales.

Síntomas

Las señales de la depresión femenina a menudo se pasan por alto, ya que las chicas se esfuerzan por continuar con su vida cotidiana, ocultando la depresión a sus amigos y seres queridos. La depresión suele atribuirse a un carácter pobre y la mujer puede sentirse avergonzada de admitir que no está contenta. Esto es especialmente cierto en épocas que suelen percibirse como buenas bendiciones, como durante el embarazo.

Todo el mundo espera estar encantado con un nuevo bebé, pero la mujer embarazada puede encontrarse cada vez más deprimida a medida que se acerca la fecha del parto y cree que debe ocultarlo a los emocionados abuelos y al futuro padre. Otro motivo por el que la depresión puede pasarse por alto es que suele ir acompañada de periodos de manía o euforia cuando la mujer siente que está en la cima del mundo. Esto también confunde a quienes la rodean, que consideran que los períodos de depresión son sólo temporales.

¿Apetito?

Los indicios más frecuentes de la depresión femenina son los cambios en el apetito (comer más o menos de lo normal), la fatiga interminable y los cambios en los patrones de sueño (insomnio o somnolencia excesiva). La depresión en la mujer suele provocar también un retraimiento del mundo. La mujer deprimida prefiere bruscamente quedarse en casa antes que ir al grupo de madres o al curso de ejercicios. Puede verse incapaz de concentrarse en las tareas más sencillas y se sentirá extrañamente triste y desesperanzada, pudiendo incluso llegar a pensar en el suicidio.

Otro indicio puede ser una enfermedad física que no puede atribuirse a ninguna causa concreta, como dolores de cabeza o de estómago frecuentes. La depresión en las mujeres puede llegar a cualquier edad y no debe ser ignorada. Cuando un marido detecta los síntomas de la tristeza femenina en su cónyuge, o si un compañero descubre que la chica ya no está interesada en nada más que en quedarse encerrada en casa, es el momento de intervenir. Lo más probable es que sea la propia chica la que opte por hacerlo, aunque le dé demasiada vergüenza hablar con un médico o terapeuta sobre su problema. A

Tratamiento natural

n gran número de mujeres deciden tratar su depresión de forma natural, por una serie de razones. Tal vez se sientan incapaces de ocuparse de los posibles efectos secundarios de una medicación con receta cuando cuidan de una familia, o deseen evitar el estigma de un terapeuta y los antidepresivos. A veces, el precio de estos medicamentos también puede ser prohibitivo y la mujer desdichada considera que los suplementos de hierbas son más baratos y seguros.

Los remedios naturales para la depresión en las mujeres abundan. La hierba de San Juan es uno de los más conocidos, mientras que la raíz de valeriana, el té verde y el ginkgo biloba también son capaces de tratar este trastorno. Las mujeres pueden sufrir depresión, pero tienen opciones para tratarla. En lugar de esconderse del mundo, harían bien en buscar apoyo médico y empezar a buscar formas de escapar del ciclo. La depresión en las mujeres puede y debe ser tratada.

 

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