¿Qué hay que hacer y qué no hay que hacer con el acné?

Los tratamientos para el acné no siempre se encuentran en el mostrador y no siempre tienen que ser recetados por un médico. La mejor manera de tratar el acné es hacerlo desde dentro. A continuación, te presentamos 4 cosas que debes y no debes hacer para tratar el acné desde dentro.

¿Qué hacer?

  • Aumenta tu consumo de verduras y frutas. Estos alimentos orgánicos repletos de minerales y vitaminas son los que mejor combaten el acné. Por ejemplo, las verduras de hoja verde y las frutas de color naranja o amarillo están llenas de vitamina A. La vitamina A evita la sobreproducción de sebo, que es exactamente lo que causa el acné. Las naranjas, las fresas, el brócoli, los pimientos y el zumo de limón son varios alimentos ricos en vitamina C que también son excelentes tratamientos para el acné. El consumo de este tipo de alimentos refuerza los mecanismos de defensa del cuerpo contra los gérmenes que causan el acné y ayuda a una curación más rápida del acné. Además, la vitamina C ayuda al cuerpo a restaurar sus propias fuentes de vitamina E, que es vital para revitalizar la piel y reparar la piel dañada.
  • Beba mucha agua. Asegúrate de hacer los 8-9 vasos de agua recomendados cada día. Beber mucha agua no sólo altera el suministro de agua del cuerpo, sino que también elimina las toxinas del cuerpo que pueden provocar acné.
  • Relájate. El estrés, el agobio y la tensión pueden alterar el equilibrio natural de tu cuerpo y causar problemas de salud como el acné. Evita que aparezcan problemas de piel y acné relajándote. Recibir un masaje, ir al spa, darse un largo baño, dormir lo suficiente o simplemente gestionar mejor tu tiempo y tus horarios se consideran remedios contra el acné, ya que reducen el estrés que lo provoca.
  • Ten un buen régimen de cuidado de la piel. Corta de raíz un problema de acné estableciendo desde el principio un régimen diario de lavado facial, tonificación e hidratación.

Cuidado de la piel

Los productos de cuidado de la piel no comodegénicos están especialmente formulados para pieles sensibles.

  • No te toques la cara innecesariamente. Tocarse la cara, sobre todo con las manos y los dedos sucios, puede provocar y agravar aún más un problema de acné. Esto también significa que no debes hurgar, apretar, aplastar o frotar el acné. Esto traumatizará la piel y hará que el proceso de recuperación sea mucho más lento. Además, podría provocar cicatrices y manchas de acné no deseadas.
  • No comas alimentos ni bebidas azucarados. Evita los pasteles, las galletas, los chocolates, los caramelos, los refrescos y todo lo que tenga azúcar refinado como ingrediente principal. El azúcar obstruye los poros y reseca la piel, dos de las principales causas del acné.
  • No utilices productos a base de aceite. El cuidado de la piel ya está luchando contra la sobreproducción de grasa (sebo), así que no agrave el problema utilizando productos a base de aceite. Ten cuidado con los productos típicamente aceitosos, como las lociones, las lociones faciales e incluso los tintes para el cabello. El pelo se mete con frecuencia en la cara y los productos capilares afectarían sin duda a la piel de la cara. Hay un montón de tratamientos y productos para el acné que son a base de agua y por lo tanto más suave y más adecuado para la piel propensa al acné.
  • No frote ni exfolie la piel. El tratamiento brusco de la piel con acné sólo va a provocar la inflamación de la piel y empeorar el problema del acné. Además, no utilices productos químicos, jabones o limpiadores agresivos en la piel sensible. Los tratamientos para el acné no se limitan a las lociones y geles que se compran en las farmacias. Puedes tratar eficazmente el acné simplemente cuidando tu cuerpo.

 

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